Liturgia del día

17 de Agosto

Santa Beatriz da Silva, virgen
Jos 24, 14-29 / Sal 15, 1-2a. 5. 7-8. 11/ Mt 19, 13-15.
Feria, ML o BMV. Verde o Blanco.

“No impidan a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos”

En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orara. Pero los discípulos los regañaron. Jesús dijo: “Dejen a los niños y no les impidan que vengan a mí, pues de los que son como ellos es el reino de los cielos”. Y, después de imponerles las manos, se fue de allí.

Hoy tenemos mayores conocimientos sobre la forma como las experiencias infantiles y las bases genéticas influyen en el ambiente social, en la conducta humana. Esto puede hacernos caer en un error fatal: pensar y actuar como si no fuéramos capaces de libertad y de responsabilidad. Porque si es cierto y sano aceptar que tenemos condicionamientos a los que hay que prestar mucha atención, sin embargo, no podemos escudarnos en ellos para exonerarnos de trabajar por lo que está al alcance de nuestras manos. Quizás podamos interpretar la actitud de infancia espiritual que propone Jesús como la capacidad de decir a Dios: Señor, todos esos condicionamientos se me escapan, yo los pongo en tus manos, pero dame el valor de cambiar lo que puedo cambiar, y sobre todo, conviérteme Tú, y me convertiré a ti.

¿Hasta qué punto nuestra fe ha penetrado en nuestra personalidad, reconciliándonos
con nosotros mismos, con nuestra historia, con nuestra familia?