8 de Octubre

Santa Pelagia
Jon 3, 1-10 / Sal 129, 1-4. 7bc-8 / Lc 10, 38-42. Feria. Verde

Marta lo recibió en su casa.
“María ha escogido la parte mejor”

En aquel tiempo, mientras caminaban, entró Jesús en una aldea, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Pero Marta estaba ocupada en muchos quehaceres. Acercándose, le dijo: “Señor, ¿no te interesa que mi hermana me deje sola para servir? Dile, pues, que me ayude”. Pero el Señor le respondió: “Marta, Marta, te preocupas y te inquietas por muchas cosas, pero hay necesidad de una sola cosa. María escogió la mejor parte, que no le será quitada”.

Los hombres y mujeres de hoy definitivamente nos parecemos más a Marta que a María: estamos acaparados y atareados por las múltiples actividades de la vida. Detenernos a escuchar, hacer silencio para dejar resonar la Palabra del Maestro Jesús que visita nuestras casas, nuestro corazón, eso se ha vuelto muy extraño para nosotros. Por eso el silencio es tan poco apreciado hoy; por eso la reflexión en torno a los temas importantes de la vida es considerada costura por los estudiantes. Porque hace falta esculcar los deseos más íntimos; porque si los seres humanos no hacemos silencio nuestras palabras se vuelven huecas. María escogió la mejor parte porque supo escuchar a Jesús, porque se sentó a sus pies para dejar resonar la Palabra en su corazón. La oración cristiana es escucha de Dios.

¿Qué hábitos de silencio y de escucha hemos cultivado?