fbpx

7 de enero

«Venimos a adorar al Rey»

(Mt 2, 1-12)

 

Reflexionemos: Jesús nos recuerda que cada árbol se reconoce por su fruto (cf. Lc 6,44), y advierte que “el hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo que es bueno; y el hombre malo, de su mal tesoro saca lo que es malo; porque de la abundancia del corazón habla su boca” (v. 45). Por eso, para poder comunicar “en la verdad y en el amor” es necesario purificar el corazón. Solo escuchando y hablando con un corazón puro podemos ver más allá de las apariencias y superar los ruidos confusos que, también en el campo de la información, no nos ayudan a discernir en la complejidad del mundo en que vivimos. La llamada a hablar con el corazón interpela radicalmente nuestro tiempo, tan propenso a la indiferencia y a la indignación, a veces sobre la base de la desinformación, que falsifica e instrumentaliza la verdad (Papa Francisco, JMCS, 2023).

 

Oremos: “Que el Señor Jesús, Palabra pura que surge del corazón del Padre, nos ayude a hacer nuestra comunicación libre, limpia y cordial. Que el Señor Jesús, Palabra que se hizo carne, nos ayude a escuchar el latido de los corazones, para redescubrirnos hermanos y hermanas, y desarmar la hostilidad que nos divide. Que el Señor Jesús, Palabra de verdad y de amor, nos ayude a decir la verdad en la caridad, para sentirnos custodios los unos de los otros”. 

Papa Francisco.

 

Actuemos: Hoy hago una lista de palabras que digo con frecuencia y que construyen la verdad, el diálogo y la comunicación, y comparto con otros este momento de la verdad en mi vida. Amén.

 

Recordemos: “Al ver la estrella se alegraron muchísimo. Entonces entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Se postraron, lo adoraron y abrieron sus cofres para ofrecerle regalos: oro, incienso y mirra. Después de ser advertidos mediante un sueño para que no volvieran a donde estaba Herodes, regresaron a su país por otro camino”.

 

Profundicemos“Los magos después de escuchar al rey, se marcharon. La estrella que habían visto en el oriente los iba guiando hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño”.

 

📑 Recomendado: Naciendo a la vida cristiana

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Requiere asesoria? Activar chat

×