11 de enero

«La lepra se le quitó, y quedó limpio»

(Mc 1, 40-45)

 

Reflexionemos: La gracia santificante es un don habitual, una disposición estable y sobrenatural que perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor (CIC, 2000).

 

Oremos: Jesús Maestro, con la ayuda de tu gracia, prometo usar siempre mis fuerzas para gloria tuya, para mi propio bien y para servir a los hermanos. Amén.

 

Actuemos: En este día hago un acto de misericordia con aquella persona más cercana a mí.

 

Recordemos: “El verdadero encuentro con los demás implica la claridad de la propia identidad, pero al mismo tiempo la disponibilidad a ponerse en el lugar del otro, para comprender por debajo de la superficie, lo que agita su corazón” (Papa Francisco).

 

Profundicemos“Perdóname porque nunca te he tenido en mis planes de una manera seria. He sido tibio para seguirte. Sé que siempre me has esperado y lo haces porque me amas y quieres ayudarme” (del libro Sánate interiormente, Paulinas, Colombia).

 

📑 Recomendado: Sánate interiormente

 

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