San Pablo Apostol

1. Apóstol san Pablo, que con tu doctrina y caridad has evangelizado al mundo entero, mira con bondad a tus hijos y discípulos. Todo lo esperamos de tus súplicas al Maestro divino y a María Reina de los apóstoles. Haz, doctor de las gentes, que vivamos de fe, nos salvemos por la esperanza y reine en nosotros la caridad. Concédenos, instrumento elegido, una dócil correspondencia a la gracia divina a fin de que no quede infructuosa en nosotros. Haz que cada vez más te conozcamos, amemos e imitemos; que seamos miembros activos de la Iglesia, cuerpo místico de Jesucristo. Suscita muchos y santos apóstoles que aviven el cálido soplo de la verdadera caridad. Haz que todos conozcan y glorifiquen a Dios y al Maestro divino, Camino, Verdad y Vida. Y tú, Señor Jesús, que nos ves desconfiar de nuestras fuerzas, concédenos por tu misericordia ser defendidos contra toda adversidad, por la poderosa intercesión de san Pablo, nuestro maestro y padre. Amén.

2. A San Pablo por nuestra nación:
San Pablo, maestro de las gentes, mira con simpatía y con amor a esta nación nuestra y a todos sus habitantes. Tu corazón se ha dilatado para acoger y estrechar a todos los pueblos en el abrazo de la paz; que ahora desde el cielo, el amor de Cristo te impulse a iluminar a toda la humanidad con la luz del Evangelio y a establecer el reino del amor. Apóstol santo, ilumínanos, fortalécenos y bendícenos. Amén.

3. Para obtener la paciencia:
Apóstol san Pablo que de perseguidor del nombre cristiano te hiciste apóstol fiel de Jesucristo, y por darlo a conocer a todo el mundo, padeciste cárceles, azotes, lapidaciones, naufragios y toda clase de persecuciones, derramando hasta la última gota de tu sangre: concédenos la gracia de saber aceptar con fe las enfermedades, sufrimientos y dificultades de la vida presente, de modo que las vicisitudes de nuestro caminar no nos aparten del servicio de Dios, sino que fortalezcan nuestra fidelidad y entrega. Amén.