“Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la ‘gehenna’”
(Mc 9, 41-50)
Permitamos que la Palabra de Dios toque nuestra vida
En el Evangelio de hoy, Jesús toca aspectos muy concretos de nuestra vida que vamos tejiendo en nuestras relaciones cotidianas. Lo primero que nos pide es la atención a las necesidades concretas de los hermanos y nos deja ver cómo Dios se alegra con los pequeños detalles de bondad que tenemos entre nosotros: Dios todo lo ve, nada dejará sin recompensa.
La segunda advertencia es mucho más profunda y toca la esencia misma de nuestra vida: “El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar”. Jesús nos exhorta a cuidar y edificar a los hermanos más frágiles. Debemos de estar muy atentos a que nuestro comportamiento no ofusque el corazón de los pequeños.
Y por último, nos hace un llamado fuerte a la delicadeza de conciencia y a la radicalidad de vida: Si tu mano, tu pie o tu ojo te inducen a pecar, córtatelos (cf. Mt 5, 29-30), ya que es preferible estar incompleto gozando de la presencia de Dios para siempre, que ir con todo tu cuerpo lejos del Señor.
¡El Señor nos quiere salvar, acojamos su Palabra con gratitud!
Reflexionemos: ¿Tomo en serio la Palabra del Señor? ¿Deseo ser una persona constructiva y ejemplar?
Oremos: Señor Jesús, tú habitas en mi corazón para que yo pueda ser un reflejo de tu presencia ante los demás. Ayúdame a buscar siempre lo que te agrada para que mi vida sea un testimonio de tu amor. Amén.
Actuemos: Contando con la gracia del Señor, intento ser una persona que edifica e inspira bondad ante los demás.
Recordemos: “Si tu ojo te induce a pecar, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos a la ‘gehenna’”.
Profundicemos: “Dichosas las personas que con su modo de vivir, irradian bondad e inspiran acciones de bien a los demás; serán una luz en medio de la oscuridad” (Anónimo).
📑 Recomendado: Al eco de su voz renace la esperanza