“Quien los cumpla y enseñe será grande”
(Mt 5, 17-19)
Permitamos que la Palabra de Dios toque nuestra vida
Jesús era hijo de su tiempo y, como judío de su época, comprendía sus prácticas y las encarnaba; en la dimensión religiosa, vivía la experiencia de fe que lo caracterizaba, sin embargo, la práctica la encarnaba de forma diversa, tal vez con mayor radicalidad; con formas más genuinas la hacía ágiles, de ahí la insistencia a sus discípulos de que la práctica de la ley no la desconocía, afirmando categóricamente: “No he venido a abolir, sino a dar plenitud”. La forma como Jesús instaura el reino en su generación es una manera nueva de dar plenitud a la ley, que en el camino de la historia se ha renovado, se ha dinamizado y que ha respondido a realidades de las diversas generaciones históricas, pero estas han ido llevando el peso de lo que no fue su origen y fuente. El pueblo de Israel en la rica experiencia de su tradición, según la Torá, había sintetizado 613 mandamientos que seguramente no se conocían en su totalidad y que quien los conocía, sin duda, no los recordaban todos para colocarlos en práctica. Jesús ha sintetizado la ley en un solo precepto: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”, el primer mandamiento, y el segundo, “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. En esta máxima de proclamación de la ley para Jesús “se funda toda la ley y los profetas”; a esta forma de vivir la ley, el Señor les indica a sus discípulos un camino para vivir esa ley con mayor plenitud. Porque el modo de vivir la ley siempre se encarna en la dimensión humana, sin embargo, las prácticas son las que hacen más cercano o lejano el mensaje, su experiencia de Dios.
Reflexionemos: Los mandamientos son la forma de ley que todos hemos conocido desde pequeños, sin embargo, preguntémonos cómo vivimos hoy esta experiencia de la ley y si damos testimonio de ella en un sentido de plenitud, al estilo de Jesús.
Oremos: Padre bueno, desde pequeño conozco los mandamientos que son la expresión de las tablas de la ley. Que la luz de tu Santo Espíritu me lleve hoy a vivirlos para que como una semilla crezcan en medio de nosotros. Amén.
Actuemos: ¿Cuáles mandamientos e incorporado en mi modo de vida y considero son importantes para cumplirlos plenitud?
📑 Recomendado: Consagración a san José