Cincuentena Pascual

Introducción

El tiempo de Pascua nos invita a ponernos en camino para experimentar en lo cotidiano de nuestra vida la presencia de Cristo Resucitado. Así como recorrimos durante la Cuaresma y la Semana Santa todo un camino que nos permitió celebrar los misterios centrales de nuestra fe, como lo son la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, en este tiempo de Pascua, estamos invitados a continuar profundizando la experiencia de fe que Cristo Resucitado, suscita en el corazón de los discípulos, las primeras comunidades cristianas y en nuestra realidad actual, sedienta de la paz, la esperanza, la serenidad, la confianza y la vida nueva que solo el Resucitado puede brindarnos.

Con el anhelo de continuar iluminando este tiempo de aislamiento que vivimos en nuestros hogares, Paulinas te invita a vivir de la mano de la liturgia pascual, un itinerario de luz y esperanza que reavive tu fe, te lleve a experimentar  la fuerza del Espíritu Santo y a descubrir los signos de resurrección presentes en nuestra realidad actual de  enfermedad y aislamiento.

 

Mayo 30

 

“Este discípulo es el que escribió estas cosas, y su testimonio es verdadero” (Jn 21, 24)

 

En la proximidad de la fiesta de Pentecostés, la liturgia nos presenta la figura del discípulo amado, quien siempre fue cercano a su maestro acompañándolo en los momentos más decisivos de su vida como en la Última Cena y al pie de la cruz. Junto a él aparece Pedro, quién interesado por el destino del discípulo amado, pregunta a Jesús por su futuro. Jesús lo reprende y lo invita a no preocuparse por ello sino a seguirlo. Esta actitud de Jesús hacia Pedro nos recuerda la importancia de seguir nuestro camino sin fijarnos en lo que hacen los demás, ya que nuestra centralidad debe ser el seguimiento. Solo así, lograremos vivir nuestro discipulado con mayor autenticidad. La figura del discípulo amado nos invita también a poner todo de nuestra parte para vivir una experiencia encuentro personal con Jesús que nos lleve a cultivar una mayor intimidad con él.

 

Reflexiona:

¿Cómo puedes crecer en tu encuentro personal con Dios?, ¿qué actitudes del discípulo amado puedes llevar a tu vida de fe?

 

Ora:

Ayúdanos, Señor, a encontrarnos más profundamente contigo.  A disponer mayores espacios de nuestra jornada para orar y alimentarlos con tu Palabra. Enséñanos también a reconocerte en la realidad que vivimos y a testimoniarte  con mayor fe, alegría y esperanza.

 

Profundiza:

El discípulo amado es uno de los grandes protagonistas del evangelio de san Juan.  Conocer más sobre el evangelio y la comunidad que le dio origen, nos ayudará  a descubrir la importancia del seguimiento en la Iglesia primitiva  ( https://paulinas.org.co/libreriavirtual/50-preguntas-y-r…l-espiritu-santo/Una lectura contemplativa del Evangelio de San Juan)

 

Recuerda:

Testimoniamos a Jesús desde el encuentro cotidiano que vivimos con él.