08 de mayo

Caminando con Jesús

Caminar con Jesús permitió a los discípulos experimentar, de primera mano, la compasión y la gracia de Dios en acción. Caminar con Jesús hoy, no debería ser diferente. Su compasión y su gracia siguen disponibles para quien quiera experimentarlas.

“Esto les mando: que se amen unos a otros”
(Jn 15, 12-17)

Permitamos que la Palabra de Dios entre a nuestra vida:

El texto de Juan 15, 12-17 se encuentra dentro del gran discurso de despedida de Jesús a sus discípulos durante la última cena, en el Evangelio según Juan. Después de presentar la imagen de la vid y los sarmientos y de invitar a permanecer en su amor, Jesús resume todo su mensaje en un mandamiento fundamental: el amor fraterno. En este momento íntimo y profundo, el Maestro prepara el corazón de sus discípulos para el tiempo en que ya no lo tendrán visiblemente, y por eso les deja la clave para continuar su misión: vivir unidos en el amor que proviene de Él. En este pasaje, Jesús dice con claridad: “Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado”. La medida del amor cristiano no es simplemente el afecto humano, sino el amor mismo de Cristo, un amor que llega hasta dar la vida. Además, Jesús cambia el modo de relación con sus discípulos: ya no los llama siervos, sino amigos, porque les ha dado a conocer lo que ha escuchado del Padre. La amistad con Jesús nace de la elección gratuita que Él hace de cada uno y se manifiesta en una misión: ir y dar fruto, un fruto que permanezca. Para nuestra vida de hoy, esta Palabra nos recuerda que el corazón del discipulado es el amor concreto. En nuestras comunidades, en nuestras familias y en la misión cotidiana, el signo de que realmente seguimos a Cristo es la capacidad de amar como Él ama: con generosidad, paciencia y entrega. Allí donde se vive este amor, nace la verdadera amistad con el Señor y la misión da fruto. Por eso, hoy el Señor nos invita a preguntarnos: ¿cómo estamos viviendo el mandamiento del amor en lo pequeño de cada día? Porque cuando el amor de Cristo habita en nosotros, nuestra vida misma se convierte en anuncio de esperanza.

Reflexionemos:

1. ¿Cómo estás viviendo hoy el mandamiento de amar como Jesús ama en lo concreto de tu vida? 2. ¿De qué manera su relación con Jesús se refleja en el amor que ofreces a los demás?

Oremos:

Señor Jesús, gracias por llamarme amigo y elegirme para dar fruto en el amor; enséñame a amar como tú amas con generosidad y entrega en lo cotidiano; haz que mi vida refleje tu presencia en cada gesto y en cada palabra; fortalece mi corazón para vivir el amor, incluso, en las dificultades y que, unido a ti, mi vida sea signo de esperanza para los demás. Amén.

Actuemos:

Asumo el compromiso de mirar las necesidades del prójimo –especialmente de los más olvidados– y amarlos desinteresadamente, saliendo de mi propia comodidad.

Libro Recomendado

Misal La Palabra de Dios - Paulinas - Mayo y Junio 2026

Ver más

Paulinas Colombia Ecuador
Calle 161 A No. 15 - 50 Bogotá - Colombia
Tel: +57 (601) 528 7444 
Cel: +57 313 887 1618
Correo: ventasp@libreriapaulinas.com
Cel: +57 315 345 7465

Conecta con nosotros en:

2025 Instituto Misionero Hijas de San Pablo - Paulinas
Paulinas Colombia
Todos los derechos reservados | web by nobacom.com
phone-handsetchevron-down