8 de Diciembre

“No temas, María, porque encontraste gracia delante de Dios” (Lc 1, 30)

 

Hoy celebramos la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Fiesta que nos remite al momento de la anunciación en el que el arcángel Gabriel le comunica a María el llamado que Dios le hace para ser la madre de Jesús: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Esta solemnidad nos invita como a María a no tener miedo de acoger los planes que Dios tiene para cada uno de nosotros ya que como ella, Dios nos concede la luz y la fuerza del Espíritu. Así mismo, a dar espacio en nuestra vida y en nuestro corazón para que Jesús nazca y llene nuestra vida con su presencia. La concepción virginal de María nos llama además a hacer de nuestra existencia tierra disponible para que Dios la fecunde y haga fructificar en nosotros grandes dones y cualidades como María. Que a lo largo de esta jornada podamos repetir a Dios desde el fondo de nuestro corazón: “Aquí está la esclava del Señor, que se cumpla en mí según tu palabra”.

 

Reflexionemos:

¿Confiamos nuestra vida bajo la guía y la luz del Espíritu Santo?, ¿cómo podemos ser tierra fértil para Dios durante este tiempo litúrgico de Adviento?

 

Oremos:

Gracias, Señor, por elegirnos como a María para ser templos vivos de tu presencia a través de la acción del Espíritu Santo. Gracias por querer vivir en nuestro corazón y hacernos fecundos a través de los dones y cualidades que a diario renuevas en nosotros. Amén.

 

Recordemos:

Al igual que María Dios quiere hacer fecunda nuestra vida.

 

Actuemos:

Recemos en este día a la Virgen María y pidámosle que nos ayude abrir nuestra vida cada vez más a Dios como ella.

 

Profundicemos:

La vida de la virgen María fue una continua apertura al amor y a la acción de Dios en su vida. Conocerla más de cerca nos ayudará abrirnos más a Dios (Libro: Las Palabras calladas. Diario de María de Nazaret ).

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