6 de agosto

 

“Maestro, ¡qué bueno que estemos nosotros aquí”  (Mc 9, 5)

 

En este día el evangelio nos lleva junto a Juan, Pedro y Santiago a la montaña para ser testigos de la Transfiguración del Señor. Acontecimiento trascendental en la vida de los discípulos, que los lleva a escuchar de boca del Padre, la verdadera identidad de Jesús: “Este es mi Hijo muy querido. Escúchenlo”. Así mismo a percibir a través de las figuras de Elías y Moisés, la misión profética que Jesús estaba llamado a continuar entre ellos: “Y se les aparecieron Elías y Moisés, que estaban hablando con Jesús”. La transfiguración de Jesús, muestra su divinidad y a su vez anticipa la gloria de su resurrección. De allí, que la reacción inicial de los discípulos fuera el temor y la recomendación final de Jesús hacia ellos, sea la de mantener en privado dicho suceso: “Él les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto, sino solo cuando el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos”. Pidamos al Señor, en este día la gracia de encontrarnos cada vez más con él y dejarnos transfigurar por su presencia, por sus enseñanzas, por cada uno de los valores del Reino. Así mismo, abrir nuestro corazón a la escucha atenta de su Palabra.

 

Reflexionemos:

¿Reconocemos a Jesús como el hijo amado del Padre?, ¿cómo podemos aprender a escuchar cada vez más sus enseñanzas?

 

Oremos:

Danos, la gracia, Señor, de encontrarnos cada día contigo y transfigurar la imagen que tenemos de ti. Abre nuestros oídos y nuestro corazón a tu Palabra, para reconocer en ella, la voz de Dios. Amén.

 

Recordemos:

La escucha atenta de Dios en su Palabra y en las diferentes realidades que vivimos, nos lleva a transfigurar la imagen que tenemos de él.

 

Actuemos:

Reservemos un espacio de este día para encontrarnos a solas con Jesús, escuchar su voz y dejarnos transformar por él.

 

Profundicemos:

La vida de oración es el medio privilegiado para afinar nuestros oídos a la escucha atenta de la Palabra y a la transformación que Dios quiere suscitar en nuestra vida a través de ella (Libro: Devocionario para jóvenes).

 

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