
Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo que residen en Filipos, con sus obispos y diáconos. Gracia y paz a ustedes de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios cada vez que los recuerdo; siempre que rezo por ustedes, lo hago con gran alegría. Porque han sido colaboradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy. Esta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre ustedes esta buena obra, la llevará adelante hasta el día de Cristo Jesús. Esto que siento por ustedes está plenamente justificado: los llevo en el corazón, porque tanto en la prisión como en mi defensa y prueba del Evangelio, todos comparten mi gracia. Testigo me es Dios del amor entrañable con que los quiero, en Cristo Jesús. Y esta es mi oración: que su amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Así llegarán al día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.
L: Palabra de Dios
T: Te alabamos, Señor
R. Grandes son las obras del Señor.
Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman / R.
Esplendor y belleza son su obra, su justicia dura por siempre. Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente / R.
Él da alimento a los que le temen recordando siempre su alianza. Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de los gentiles / R.
Mis ovejas escuchan mi voz –dice el Señor–, y yo las conozco, y ellas me siguen.
“¿A quién se le cae al pozo el asno o el buey y no lo saca en día de sábado?”
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando. Había allí, delante de Él, un hombre enfermo de hidropesía, y tomando la palabra, dijo a los maestros de la ley y a los fariseos: “¿Es lícito curar los sábados, o no?”. Ellos se quedaron callados. Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió. Y a ellos les dijo: “¿A quién de ustedes se le cae al pozo el asno o el buey y no lo saca enseguida en día de sábado?”. Y no pudieron replicar a esto.
S: Palabra de Dios
T: Gloria a ti, Señor Jesús
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