
Jesús nos da hoy varias enseñanzas que tocan profundamente nuestra vida. La primera enseñanza es esta, una lámpara que se pone en un candelero, no debajo de un cajón o de una cama. La luz divina que llevamos dentro y los dones que Dios nos da día tras día no son para acumularlos o esconderlos, sino para compartirlos haciendo que su Reino sea visible para todos. Si nos guardamos la luz que Dios nos ha dado, nos será quitada; si la compartimos crecerá y recibiremos más. Otra es: "Con la medida que midan, se les medirá a ustedes". El Señor quiere dejar claro que la comprensión y la misericordia que tengamos con los demás, será la medida de la misericordia que Dios tendrá con nosotros. Y añade: “Todo lo que está escondido saldrá a la luz”. Esta frase puede referirse al juicio que Dios nos hará al final de nuestra vida; pero expresa también el empeño que cada uno ha de poner para que sus acciones y actitudes sean el reflejo de la vida divina que llevamos dentro.
¿Cómo resuenan en mi corazón estas enseñanzas de Jesús? ¿Me ayudan a tomar más en serio mi vida cristiana para ser verdadero testigo del Señor? ¿A que quiero comprometerme hoy?
Señor Jesús, tus enseñanzas de hoy me invitan a una profunda conversión y quiero responder a tu llamado, pero me siento frágil e inconstante. Dame tu Santo Espíritu para que pueda cumplir aquello que me pides. Amén.
Hoy quiero prepararme a una sincera confesión y buscar el sacramento, para recomenzar mi vida espiritual como Dios espera de mí.
Les decía también: “Estén atentos a lo que escuchan. Con la medida con que midan, se les medirá y aun con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará”.
Nada hay oculto que no salga a la luz: esta palabra de Jesús es un llamado a la transparencia absoluta. En un mundo lleno de apariencias; el Reino de Dios es una realidad que "toca nuestro corazón" y revela lo que verdaderamente somos. El cristiano no puede vivir el Evangelio en secreto; su vida debe ser una luz que ayude a otros a ver un camino más humano y dichoso (José Antonio Pagola)


