“Cuando vean que suceden estas cosas, sepan que está cerca el reino de Dios
” (Lc 21, 28)
Jesús nos habló del Reino de Dios sirviéndose de comparaciones tomadas de la naturaleza para ayudarnos a sentir su Reino como una realidad muy cercana a nuestra vida: El Reino es el poder de Dios transformando nuestra vida y nuestra historia.
Hoy en el evangelio nos invita a observar cómo cuando los árboles se cargan de retoños presentimos que habrá una cosecha abundante; «Así también ustedes, cuando vean que sucede estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca.» Es decir, cuando veamos que comienzan a suceder acontecimientos inesperados y/o desconcertantes, no nos dejemos llevar del pánico, abramos el corazón para acoger el Reino de Dios que ya se cerca.
Para Jesús todo tiene un sentido de esperanza y vida, con Dios nada perece, todo es un continuo renacer!
Reflexionemos:
¿Qué lecciones estoy aprendiendo de los sufrimientos y dificultades de este tiempo de pandemia? ¿Qué beneficios estoy recibiendo en este tiempo de gracia? ¡Gracias Señor porque nuestra vida renace cada día!
Oremos:
Gracias Señor porque a través de las dificultades y tribulaciones de la vida, nos unes contigo y nos haces renacer a una vida nueva. Amén!
Recordemos:
El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán”.
Actuemos:
Acojo los sufrimientos y dificultades de este día como el comienzo de la transformación que estoy necesitando