
En el Evangelio de este domingo, Jesús nos habla de un banquete de bodas. La invitación tiene tres características: la gratuidad, la generosidad, la universalidad. Son muchos los invitados, pero sucede algo sorprendente: ninguno de los escogidos acepta participar en la fiesta, ya que dicen que tienen otros asuntos; es más, algunos muestran indiferencia, extrañeza, incluso, fastidio. Todos nosotros estamos invitados a este banquete, sin embargo, algunos no estamos preparados para él, sino que nos hemos alejado de Dios a través del pecado y de actitudes que hieren y nos alejan también de las personas. Algunos invitados maltratan y matan a los siervos que entregan las invitaciones. Pero, no obstante, la falta de adhesión de los llamados al proyecto de Dios no se interrumpe. Ante el rechazo de los primeros invitados, Él no se desanima, no suspende la fiesta, sino que vuelve a proponer la invitación extendiéndola más allá de todo límite razonable y envía a sus siervos a las plazas y a los cruces de los caminos a reunir a todos los que encuentre. La invitación es para todos, sin exclusión: ricos, pobres, pecadores, gente honesta. Sin embargo, no todos ellos están preparados para entrar al banquete del reino. El Señor nos da muchas oportunidades de convertirnos, pero en nosotros está optar por el reino de Dios.
Si el Señor me llamara en este momento, ¿cómo me encuentro preparado para entrar al reino de Dios?
Señor Jesús, Maestro bueno, siento la invitación que me haces para entrar en tu reino de amor. Tú me pides descalzarme de todo aquello que me ata al mundo para llegar preparado cuando me recibas. Concédeme la gracia de purificar mi corazón para celebrar contigo el banquete de la Pascua Eterna. Amén.
Respondamos activamente al llamado de Dios, superando la indiferencia material y mostrando un corazón transformado por la justicia.
“Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos” (Mt 22, 14).
Se muestra la invitación universal al reino de los cielos, el peligro de la indiferencia humana y la necesidad de una transformación de vida.


