13 de Mayo

Nuestra Señora de Fátima
Hch 11, 1-18 / Sal 41, 2-3; 42, 3-4 / Jn 10, 1-10. Feria o ML. Blanco.

“Yo soy la puerta de las ovejas”

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: “En verdad, en verdad les digo: quien no entra por la puerta al redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, ese es un ladrón y un bandido. Pero quien entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guardián le abre, y las ovejas escuchan su voz. Él llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera. Cuando saca a todas sus ovejas, camina delante de ellas y ellas lo siguen, porque conocen su voz. A un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”. Jesús les puso esta comparación, pero ellos no comprendieron de qué les hablaba. Entonces Jesús dijo de nuevo: “En verdad, en verdad les digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes que yo son ladrones y bandidos, pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta. Si alguno entra a través de mí, estará a salvo, podrá entrar y salir, y encontrará pasto. El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo vine para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.

Nos hemos de convencer de que lo que Dios quiere es que tengamos vida, y vida en abundancia. Es increíble cómo la religión se pone o se ha puesto en contra de la vida. Se le da más importancia a los ritos que al sufrimiento de los pobres y de los marginados. Se da más importancia a la norma que a las personas. Aún hoy muchos se dejan explotar en nombre de la religión y viven una jerarquía de valores que no tiene nada que ver con el evangelio que Jesús predicó. Por ejemplo, se asesina en nombre de Dios; se deja de alimentar a la familia por dar limosna a la iglesia, etc. Jesús tuvo que afrontar ese problema con los fariseos. Y los creyentes hemos de discernir hoy para distinguir quién está al servicio de Dios. Para ello el criterio de la fe es sencillo: quienes ayudan a vivir dignamente a los demás, esos no son ladrones ni estafadores. Su distintivo: dar la vida, entregarse, estar al frente de las ovejas.

¿Qué podemos hacer para ayudar más efectivamente en la construcción de una sociedad más justa?