10 de marzo

 

“No vine a desvirtuarlos sino a darles todo su valor” (Mt 5, 17)

 

La cuaresma nos lleva a reconocer el valor que las enseñanzas de Jesús y de nuestra Iglesia tienen para nuestra experiencia de fe. Enseñanzas que tienen su origen en la Alianza que Dios establece con su pueblo y que luego a lo largo de toda la historia de salvación, recuerda por boca de sus profetas. Enseñanzas que Jesús acoge y lleva a su plenitud tal como lo explica hoy a sus seguidores en el sermón de la montaña: “No piensen que yo vine a desvirtuar la Ley y los Profetas. No vine a desvirtuarlos sino a darles todo su valor”. Pidamos al Señor, que en este camino cuaresmal que estamos recorriendo, sepamos descubrir el rostro misericordioso y liberador de Dios, que Jesús da a conocer a plenitud a través de su vida. Igualmente, la capacidad de aprender a reconocer todo lo bueno que los valores del Reino como el amor, el perdón, la generosidad y la misericordia traen a nuestra existencia, llevándonos a descubrir que nuestra vida cobra verdadero sentido cuando la compartimos y colocamos al servicio de los demás.

 

Actitud: Gratitud.

 

Reflexionemos:

¿Valoramos las enseñanzas que recibimos de Jesús y de nuestra Iglesia?, ¿cómo puedes llevar más a tu vida en este tiempo los valores del Reino?

 

Oremos:

Gracias, Señor, por darnos a través de tus enseñanzas un referente de vida más humano y más consciente de las necesidades de los demás. Ayúdanos, a compartir con sencillez y alegría todo aquello que en tu Palabra recibimos cada día de ti. Amén.

 

Recordemos:

Seguir a Jesús es  comprometernos a llevar a la vida de cada día los valores del Reino.

 

Actuemos:

Agradezcamos a Jesús en este día por las actitudes de amor, servicio y generosidad que despierta en cada uno de nosotros a partir de sus enseñanzas.

 

Profundicemos:

San José nos enseña con su vida la alegría de poner al servicio de Dios las cualidades y  virtudes que tenemos. Conocer más sobre su  relación con María y Jesús, nos ayudará a percibir la grandeza de su santidad vivida en el silencio y la sencillez de Nazaret (Libro: San José. Una santidad vivida en lo cotidiano.).

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