30 de Julio

Santa Marta. MO. B.

 

Hermana de María y Lázaro de Betania. En su casa se hospedaba Jesús cuando predicaba en Judea. Marta y María protagonizan tres hermosos encuentros con Jesús, en los cuales se evidencia la hospitalidad para con Jesús y el amor de él por sus amigos.

 

 

 

Primera Lectura

Lectura del libro de Jeremías 15, 10. 16-21

¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de pleitos y contiendas para todo el país! Ni he prestado ni me han prestado, y todos me maldicen. Cuando encontraba palabras tuyas, las devoraba; tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque tu nombre fue pronunciado sobre mí, Señor, Dios de los ejércitos. No me senté a disfrutar con los que se divertían; forzado por tu mano, me senté solitario, porque me llenaste de ira. ¿Por qué se ha vuelto crónica mi llaga, y mi herida enconada e incurable? Te me has vuelto arroyo engañoso, de aguas inconstantes. Entonces respondió el Señor: “Si vuelves, te haré volver a mí, estarás en mi presencia; si separas lo precioso de la escoria, serás mi boca. Que ellos se conviertan a ti, no te conviertas tú a ellos. Frente a este pueblo te pondré como muralla de bronce inexpugnable; lucharán contra ti y no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte y salvarte –oráculo del Señor–. Te libraré de manos de los perversos, te rescataré del puño de los opresores”.

L: Palabra de Dios

T: Te alabamos, Señor

 

Salmo responsorial 58, 2-5a. 10-11. 17-18

 R.Dios es mi refugio en el peligro.

Líbrame de mi enemigo, Dios mío; protégeme de mis agresores, líbrame de los malhechores, sálvame de los hombres sanguinarios / R.

Mira que me están acechando, y me acosan los poderosos: sin que yo haya pecado ni faltado, Señor, sin culpa mía, avanzan para acometerme / R.

Estoy velando contigo, fuerza mía, porque tú, oh Dios, eres mi alcázar; que tu favor se adelante, oh Dios, y me haga ver la derrota del enemigo / R.

Pero yo cantaré tu fuerza, por la mañana aclamaré tu misericordia; porque has sido mi alcázar y mi refugio en el peligro / R.

Y tañeré en tu honor, fuerza mía, porque tú, oh Dios, eres mi alcázar / R.

 

 

 

Evangelio san Mateo 13, 44-45

“Vende todo lo que tiene y compra el campo”

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra”.

 

S: Palabra del Señor                                             T: Gloria a ti, Señor Jesús