27 de Febrero

Escucha La Palabra de Dios para cada día

 

Primera Lectura

 

Lectura del libro del Eclesiástico 27, 4-7

Sacudiendo el cedazo, queda encima el afrecho; cuando la gente discurre, muestra el lado flaco. Las vasijas de barro se prueban en el horno; el horno que prueba al hombre es su lenguaje. La cosecha de un árbol deja ver su cultivo. Igual las palabras: revelan la cultura. Antes de oírlo discurrir, no alabes a nadie; porque entonces es cuando se sabe lo que vale.

 

L: Palabra de Dios

T: Te alabamos, Señor

 

Salmo responsorial91, 2-3. 13-16

 

R. Alabaré al Señor mientras viva.

Es bueno dar gracias al Señor, y tocar para tu nombre, oh Altísimo, proclamar por la mañana tu misericordia y de noche tu fidelidad / R.

El justo crecerá como una palmera y se alzará como un cedro del Líbano: plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios / R.

En la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso, para proclamar que el Señor es justo, que en mi Roca no existe la maldad / R.

 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 39-45

 

“De lo que rebosa el corazón habla la boca”

 

Prosiguiendo su enseñanza, les dijo Jesús a los discípulos estas parábolas: “¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en un hoyo? El discípulo no está sobre el maestro; lo que podrá hacer al terminar su formación, será igualarlo. ¿Por qué te fijas en la astillita que hay en el ojo de tu hermano, y no adviertes la viga que tienes en tu propio ojo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: Hermano, déjame quitarte la astillita del ojo, si no ves la viga que tienes en el tuyo? Hipócrita, quítate primero la viga, y entonces verás claro para quitarle a tu hermano la astillita. No hay árbol sano que dé cosecha dañada, ni tampoco árbol podrido que dé cosecha buena. Cada árbol se conoce por lo que produce. En un espino no se encuentran higos, ni de zarzas se cosechan uvas. El hombre bueno, del bien que su corazón tiene guardado, saca cosas buenas, y el hombre malo, del mal saca cosas malas. Porque de lo que rebosa el corazón, habla la boca”.

 

S: Palabra del Señor                                     

T: Gloria a ti, Señor Jesús

 

¿Requiere asesoria? Activar chat

×