20 de Octubre

Escucha La Palabra de Dios para cada día

 

Primera Lectura

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos 6, 12-18

Hermanos: Que el pecado no siga dominando su cuerpo mortal, ni sean súbditos de los deseos del cuerpo. No pongan sus miembros al servicio del pecado, como instrumentos para la injusticia; ofrézcanse a Dios como hombres que de la muerte han vuelto a la vida, y pongan a su servicio sus miembros, como instrumentos para la justicia. Porque el pecado no los dominará: ya no están bajo la Ley, sino bajo la gracia. Pues, ¿qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la Ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo! ¿No saben que, al ofrecerse a alguno como esclavos para obedecerle, los hacen esclavos de aquel a quien obedecen: bien del pecado, para la muerte, bien de la obediencia, para la justicia? Pero, gracias a Dios, ustedes, que eran esclavos del pecado, han obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fueron entregados y, liberados del pecado, se han hecho esclavos de la justicia.

 

L: Palabra de Dios

T: Te alabamos, Señor

 

Salmo responsorial 123, 1-8

 

 R. Nuestro auxilio es el nombre del Señor.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte –que lo diga Israel–, si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando nos asaltaban los hombres, nos habrían tragado vivos: tanto ardía su ira contra nosotros /R. 

Nos habrían arrollado las aguas, llegándonos el torrente hasta el cuello; noshabrían llegado hasta el cuello las aguas espumantes. Bendito sea el Señor, que no nos entregó en presa a sus dientes /R.  

Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador; la trampa se rompió, y escapamos. Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra  /R.

 

L: Palabra de Dios

T: Te alabamos, Señor

 

Evangelio San Lucas 12, 39-48

 

“Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá”

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo ustedes, estén preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre”. Pedro le preguntó: “Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?”. El Señor le respondió: “¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Les aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: ‘Mi amo tarda en llegar’, y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá”.

 

S: Palabra del Señor                                     

T: Gloria a ti, Señor Jesús

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